jueves, 5 de junio de 2014

Victoria del Jazz. Jesús Bal y Gay. El Pueblo Gallego 24.1.1928

fonte
Victoria del Jazz. Jesús Bal y Gay.

Estamos de enhorabuena sus amigos. Estos hombres a quienes muchos otros mirarán pro encima del hombro, su mirada fruto de esa amistad. El jazz acaba de obtener una graciosa victoria en la altísima provincia musical que es el teatro de la Opera de Viena. Una victoria más, pues no es ésta la primera ni aún siquiera la única en el actual momento. Todos los días puede registrarse alguna que va desde que hace diez años la vieja Europa y la joven América (…) asimilarse el pigmento negro del folclore universal.
Ya lo habrán leído muchos de los que ahora estén leyendo esto. El director del Teatro de la Ópera de Viena expulsó-en un día de probidad artística-a dos miembros de la orquesta acusados de tocar música negra en un music-hall de la ciudad ¡Bien, bravo!, habrán gritado los “buenos aficionados” de la Ópera vienesa. En la mayoría de los cerebros melómanos de todas las latitudes “civilizadas” hay una oficina secreta para la lucha contra el jazz-band (como si dijéramos, una organización anti soviética). Amenazada de esa especie de horrible bolchevismo, la música europea tradicional, representada como no podía dejar de ser, por ese género conservador que se llama ópera, da su grito de guerra mejor, de guerra defensiva. Pero en realidad, ya es un poco tarde. Muchos grandes músicos y entre ellos los más grandes del momento, han mirado con curiosidad “du coté de chez Tom”. Y tras la curiosidad vino la simpatía, y luego el entusiasmo. Y después lo que ya se sabe. La música culta, que no había desdeñado ningún folklore, tampoco quiso apartarse ante la llegada del negro ¡Y cuánta buena música le debemos ya a su mirar curioso! Tanta que cada día es menos nuestro peligro de amadores del jazz. Dentro de poco tiempo-y ya hoy mismo-habrá que huir tópicos laudatorios. Y entonces ¡ay! Habrá que volver a explicar bajo otro ángulo esa música.
Hoy piezas musicales de todos los caracteres adoptan los modos negros y negroides. Todo instrumento músico puede hoy maquillarse con “blues” y “espirituales”. Bajo el dominio de la emperatriz Josephine, el mundo ve florecer música angulosa, llena de un vigor irresistible, hija legítima del jazz. Los conciertos se invades de esta música. Y la ópera también ¡Y la Opera de Viena!.
A los pocos días de ser despedidos de su puesto en la Opera, los dos músicos vieneses que tocaban música negra en un music-hall han sido readmitidos por su director. Esto cuenta la crónica que el telégrafo escribe en todos los periódicos del mundo. Y, afortunadamente, no quedaron ocultas las razones del cambio de actitud de director tan escrupuloso. Existe una sola, pero poderosísima: la Opera de Viena ensaya una obra en la que el elemento negro tiene buena parte. El director ha tenido que rendirse. Y la música de color ha saltado al escenario por encima de los pupitres de la orquesta.
Decididamente, la música europea se asegura una larga vida futura.

(El Pueblo Gallego 24.1.1928)

© Ana Bande

No hay comentarios:

Publicar un comentario